Cada vez que hay un atentado, cuelgo esta fotografía.
La primera vez que visité Londonderry o Derry en Irlanda del Norte, me impactó esta estatua.
Un amigo de alli me explicó que simboliza las dos religiones que están próximas a entenderse pero siguen sin darse la mano.
Hoy mis pensamientos van a París, a mis amigas de alli (una de ellas,musulmana de raíces argelinas) a las que conocí en mis dos años en Irlanda del Norte.A sus familias.
Siempre han sido tan generosas,tan bonitas por dentro y por fuera.
No juzguemos una religión por las atrocidades de los extremistas radicales.
Mi primera toma de contacto con los conflictos entre religiones fue al vivir en Omagh y trabajar en un colegio católico y otro protestante.Conviví con católicos y protestantes como amigos.
Alli aprendí a ver lo que es querer conseguir que se unan esas manos y se acabe el dolor.
Viví el 11M en Omagh y recibí tanto cariño del pueblo aquellos días que es una deuda moral que me acompañará toda la vida.Por eso, cada vez que sucede algo que tiene como base alguna religión, recurro a esta foto y al aprendizaje vital de aquellos días.
Hoy dedicamos esta fotografía a todos los que sufren a diario por la sinrazón de otros.





















